Día del Idioma

Por Juán Pablo Pachón. Docente área de Humanidades.

El 23 de abril se celebra el día del idioma, conmemoramos la vida, muerte y obra de los autores Miguel de Cervantes Savedra y William Shakesperare, lo usual es hablar de esto o polemizar si el español es un idioma impuesto y que violentó las formas nativas de comunicación que existían en las américas, pero hoy no. Hoy queremos establecer una reflexión para que no se lean más: “olas k ase.” y se piense el idioma como un medio para expresar nuestra inteligencia.

La comunicación es una habilidad de todos los seres vivos, más la lengua es un código propio de los animales superiores, es el rasgo distintivo que configura la condición humana. Lo que hacemos con las palabras demuestra nuestra inteligencia, nuestra sensibilidad y en buena medida también que tan torpes somos.

Por eso es que reconocemos en la literatura un arte, por eso mismo encontramos en la lírica de una canción un mensaje que nos permite recrear nuestras emociones y también por eso mismo podemos medir la inteligencia de las personas en los enunciados que produce.

Me permitiré hacer algunas reflexiones sobre nuestro comportamiento como usuarios de una lengua, sin otra pretensión que la de dejar una pequeña inquietud en los que bien tengan el deseo de escuchar.

• ¿Cómo medimos la inteligencia de una persona que de cada cinco palabras que pronuncia tres son groserías? El lenguaje refleja no solo nuestra inteligencia, sino también nuestro nivel cultural, y de ser así, qué se puede pensar de una persona que tiene la necesidad de referirse en los peores términos posibles a sus congéneres. Mostramos en cada grosería la ausencia de ese nivel cultural, esa ausencia de cariño y de atención que queremos atraer con cada palabra mal usada que proferimos.

Es terrible pensar que nuestras nuevas formas de relacionarnos nos reducen a maquinas repetidoras de palabras que ofenden, que nos resulta complicado hablar con respeto a los demás evidenciando.

• Cuando hablamos de la palabra escrita, es innegable que la mayor plataforma en la que escriben los jóvenes son las redes sociales, y si decir groserías es casi como pretender lucir tal como un imbécil, escribir como un imbécil (1) cambiando el uso de la consonante/Q/ por la /K/, recortar las palabras y agregar /H/, /T/ y /Z/ a tontas y locas; además de mezclar mayúsculas y minúsculas y ponerse nombre de frutas o ir rematando los nicksname con rpte, son síntomas que ponen en crisis el concepto de evolución humana. Puedo pensar entonces que mientras el pavo real buscaba agradar por sus colores y tardo en desarrollarlos miles de años, los jóvenes buscan agradar pareciendo personas con serios problemas de aprendizaje y nos les importa echar a la caneca los años de estudio que llevan en los colegios y los casi ciento sesenta años que llevan los estudios sobre el lenguaje.

• La configuración estética del código, que se representa en el arte del cual somos usuarios también habla de nuestra inteligencia, cuando pensamos en las formas musicales que escuchamos, cabe rescatar las liricas de denuncia social que hace el rap, la capacidad contestaría y rebelde del rock and roll, el rescate de los sonidos del caribe que tiene el merengue y la salsa. Sin embargo como una obra del mismo lucifer aparece el afán reduccionista, que nos pone al nivel de seres meramente instintivos (como los monos) de las primeras instancias evolutivas, esto obra del regeaton en el que palabras como: perrea, blinblineo, fildeo, entre otras que es mejor no entrar a traducir y menos interpretar, hacen alarde de la gran capacidad poética de estos para nada talentosos vendedores de discos.

Así pues caben las preguntas: ¿Qué podemos esperar de una generación a la que los medios comunicativos los ven como primates y los inundan de música que no aporta a los procesos de formación en términos culturales?, ¿Qué esperar de unos jóvenes que gustan de maltratarse en cada manifestación de la palabra hablada y que al escribir parece que nunca hubiesen pasado por un aula de clase?, ¿para qué esforzarnos recomendando textos narrativos que busquen la reflexión, si se disfruta más la narco-porno-serie? y se me ocurre una única respuesta, la libertad de que los estudiantes de La palestina IED sean mejores que la oferta .

De acuerdo con el filósofo Heidegger “habitamos el mundo en el lenguaje, y nuestro mundo es lo que configuramos desde nuestras maneras de comunicación”, así que será tan grande o limitado como lo hagamos. Tener la capacidad de transformarlo es lo que hacemos al adquirir el lenguaje de las matemáticas, de las ciencias, de las artes o de cualquier disciplina y por esto es qué hoy lo celebramos.

Su tarea queridos estudiantes es mostrar que sus maneras de comunicación no se limitan a los temas de esta reflexión, que pueden ser más que lo que parecen decir las formas de expresión cotidiana, que son mucho más que sus estados en Facebook, que sus oficios pueden ser mejores que rayar muros con frases insulsas y que pueden ser usuarios críticos de la oferta cultural que se ofrece como un producto de un mundo mercantil que hora usa la grosería y la violencia como una forma de divertimento.

(1) Imbécil: Persona que padece deficiencia mental. Persona que es poco inteligente o se comporta con poca inteligencia